
“Cuanto más nuestra ánima se halla sola y apartada, se hace más apta para acercarse y llegar a su Creador y Señor; y cuanto más así se allega, más se dispone para recibir gracias у dones de la su divina y suma bondad.” San Ignacio de Loyola.
Durante los días 15-20 de febrero de 2026 la comunidad formativa del Seminario Mayor “Nuestra Señora de Suyapa”, hemos dedicado un tiempo para la reflexión personal y comunitaria, en nuestros ejercicios espirituales del primer semestre de este año. Un tiempo de gracias que nos ha permitido no solo iniciar nuestro año académico y cumplir lo normado por el Derecho Canónico, que establece los ejercicios espirituales como una obligación anual para los seminaristas, considerada un medio esencial en su formación espiritual y maduración para el sacerdocio. Con los que se busca, fomentar el silencio, la oración y la dirección espiritual, formando parte del reglamento de vida del seminario. (CIC n. 246 §5.).
Nuestros ejercicios espirituales este semestre han sido guiados por el Rev. Padre José Manuel Villar, CM.[1] Quien con su carisma y dedicación nos ha dejado un legado espiritual que nos permite iniciar nuestras actividades académicas con un mayor entusiasmo. En la mayoría de los encuentros que hemos tenido, siempre nos ha motivado a buscar siempre: “lo mayor, lo mejor y lo más bueno”, lo que el Señor quiere hacer siempre con nosotros.
Algunos de los temas con lo que hemos podido meditar son: “La Búsqueda de Dios y el llamado a la conversión”, “El silencio, la sinceridad y la renovación en el Espíritu”, “La Mirada de Cristo”. Con los que en el primer día hemos podido tener el primer acercamiento al trabajo silencioso de renovación espiritual.
Damos gracias a Dios que nos ha permitido tener este encuentro personal con Él durante una semana con la que también hemos podido iniciar un tiempo de gracia y conversión en la Iglesia y en la vida espiritual de todo bautizado. Agradecemos de manera especial al P. José Manuel Villar CM, por todo su empeño y dedicación para con nosotros durante este periodo de ejercicios espirituales. También de manera especial agradecemos a todas las personas de buena voluntad que han orado por nosotros, pidiendo al Señor de la vida que nos concesa ser buenos pastores para para servir con amor a la Iglesia que peregrina en Honduras y donde Él nos necesite.
En el marco de la Semana de Formación Intensiva del primer semestre del año 2026, el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa llevó a cabo el programa formativo titulado “Afectividad y Relaciones Sanas para el Ministerio Sacerdotal”, desarrollado del 9 al 13 de febrero de 2026, con un total de 20 horas académicas.
Esta iniciativa formativa fue posible gracias al valioso apoyo de la UNITEC Honduras y la Fundación Carmen de Noriega de España, quienes continúan colaborando con el fortalecimiento de la formación integral de los seminaristas.
El programa fue impartido por los psicólogos Sofía Carriles y Daniel Roma, quienes abordaron diversos temas relacionados con el crecimiento humano, el autoconocimiento y el desarrollo de habilidades relacionales necesarias para el ejercicio del ministerio sacerdotal.
Durante el desarrollo del curso, los seminaristas fueron divididos en dos grupos de formación. En el Auditorio Papa Francisco, los estudiantes de la Etapa Configuradora recibieron la formación dirigida por la licenciada Sofía Carriles, mientras que en el salón de Filosofía, los seminaristas de la Etapa Propedéutica participaron en las sesiones impartidas por el licenciado Daniel Roma.
El contenido del programa abordó aspectos fundamentales para la madurez humana y vocacional, entre ellos el autoconocimiento y la identidad personal, la autoestima, la comunicación interpersonal, la empatía, la asertividad y el autocuidado emocional. Asimismo, se reflexionó sobre la importancia de reconocer la historia personal, el ambiente familiar y los vínculos afectivos como elementos que influyen en el desarrollo de la personalidad y en la vivencia de la vocación sacerdotal.
También se ofrecieron herramientas prácticas para fortalecer relaciones sanas, establecer límites adecuados en el acompañamiento pastoral y desarrollar habilidades comunicativas que favorezcan el servicio ministerial. Dentro del programa se abordaron igualmente desafíos actuales que pueden afectar la madurez afectiva, brindando orientaciones para el cuidado personal, el manejo del estrés y la vivencia responsable de la libertad.
Estas jornadas formativas permitieron a los seminaristas profundizar en su proceso de crecimiento personal y espiritual, reafirmando que la formación sacerdotal requiere una integración armónica de las dimensiones humana, espiritual, intelectual y pastoral.
Al finalizar el programa, la comunidad formativa del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa expresó su agradecimiento a los formadores que acompañan el proceso vocacional, así como a la UNITEC Honduras, en la persona de su Rectora, Rosalpina Rodríguez, y a la Fundación Carmen de Noriega, por su generoso apoyo en la realización de esta importante experiencia formativa.
El Seminario reafirma su compromiso de seguir promoviendo espacios que favorezcan la madurez integral de los futuros sacerdotes, conscientes de que una adecuada formación humana es base esencial para un servicio pastoral cercano, equilibrado y fecundo al Pueblo de Dios.
Encuentro Nacional de Compromiso 2025
"Llamados a ser testigos de esperanza"
Del martes 9 al sábado 13 de septiembre, el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa fue el escenario del Encuentro Nacional de Compromiso 2025, una experiencia transformadora que reunió a 29 jóvenes provenientes de las nueve diócesis del país: Tegucigalpa, San Pedro Sula, Santa Rosa de Copán, Choluteca, Danlí, Trujillo, La Ceiba, Juticalpa y Yoro. Todos ellos han vivido durante el año un proceso de discernimiento vocacional, buscando responder con mayor claridad y cercanía al llamado del Señor hacia la opción sacerdotal.
Cada jornada estuvo marcada por la celebración eucarística, centro y cumbre de nuestra vida cristiana, y por espacios formativos que ayudaron a los jóvenes a profundizar en su vocación.
El martes, el encuentro inició con un ágape de bienvenida, seguido por la Santa Eucaristía y el primer encuentro informativo, donde los participantes conocieron el programa de actividades. Fue un momento de fraternidad y entusiasmo que dio inicio a una experiencia espiritual intensa.
El miércoles, la jornada comenzó con la celebración eucarística presidida por Monseñor José Vicente Nácher, Arzobispo de Tegucigalpa y enlace de la Conferencia Episcopal de Honduras con el seminario. Su presencia cercana y palabras de aliento fortalecieron el ánimo de los vocacionados. La formación del día se centró en el acompañamiento episcopal y el compromiso pastoral.
El jueves, tras la Eucaristía matutina, los padres Juan Ángel López, Fredy Solórzano y Miguel Marte ofrecieron ponencias sobre la Iglesia y la realidad social, las luces y sombras del discernimiento, y los servicios y ministerios. La jornada concluyó con adoración eucarística y acto penitencial.
El viernes, luego de la celebración eucarística, los candidatos vivieron una jornada formativa con el Padre Rector Luis Gabriel Mendoza, quien abordó las dimensiones de la formación sacerdotal y la vida en el seminario. El Padre Elmis Guardado profundizó en la espiritualidad cristiana y la oración, mientras que el Padre Bernardino Lazo animó a los jóvenes a ser discípulos misioneros. La jornada cerró con un emotivo acto cultural, donde cada diócesis presentó sus signos distintivos.
El sábado, el Encuentro concluyó con la celebración eucarística final, marcando el cierre de este capítulo de fe y esperanza. Los 29 jóvenes participantes han dado un paso valiente en su camino de discernimiento, y ahora encomiendan su vocación al Señor, esperando que, según su voluntad, puedan iniciar el proceso propedéutico en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa el próximo año.
La Iglesia en Honduras se llena de esperanza con cada “sí” que nace del corazón. Que Santa María de Suyapa interceda por estas vocaciones y por todos aquellos que aún buscan su camino.
Encuentro Nacional de Compromiso 2025: una semana de fe, formación y fraternidad que deja huella en el corazón de quienes se atreven a escuchar el llamado del Señor.
El Seminario celebró con solemnidad el Día de la Bandera Nacional
Tegucigalpa, 1 de septiembre de 2025 – En el marco del inicio de las fiestas patrias, el Seminario conmemoró con profundo respeto y fervor cívico el Día de la Bandera Nacional, símbolo de la unidad, justicia, libertad y paz para todo el pueblo hondureño.
El acto protocolario dio inicio con la solemne izada del pabellón nacional, que ondeó majestuoso en el asta del Seminario, acompañado por la presencia de la Academia Militar General Francisco Morazán y la Escuela Nacional de Música, instituciones que, con disciplina y talento, dieron realce a la ceremonia. La entonación del Himno Nacional se realizó con vibrante emoción, expresión del compromiso de los presentes con la identidad y los valores de la patria.
La celebración contó con la participación de los seminaristas en sus distintos niveles de formación, junto a los padres formadores, docentes y colaboradores de la institución. Todos vivieron este momento con profundo amor patrio, conscientes de que la vocación sacerdotal también implica un compromiso de servicio a la nación desde la fe y los valores cristianos.
En sus palabras de ocasión, se destacó que la bandera es más que un emblema: es símbolo de historia, sacrificio y esperanza, un signo que une a generaciones y recuerda a cada hondureño su deber de trabajar por una sociedad más justa, solidaria y fraterna.
De esta manera, el Seminario se suma a las celebraciones nacionales, reafirmando su identidad como casa de formación de futuros sacerdotes hondureños, que enraizados en su fe y amor a la patria, aspiran a servir al pueblo de Dios y a la nación con entrega y fidelidad.
III Encuentro de Familias en el Seminario: un día de gratitud y alegría
Tegucigalpa, 24 de agosto – En el marco del Mes del Matrimonio y la Familia, el Seminario acogió el pasado domingo 24 de agosto la celebración del III Encuentro de Familias, una jornada marcada por la fe, la convivencia y el agradecimiento a Dios por el don de la familia, pilar fundamental en la formación de los futuros sacerdotes.
Desde tempranas horas, los familiares de los seminaristas llegaron a las instalaciones con entusiasmo y alegría. El encuentro inició con las palabras de bienvenida del Padre Rector, Luis Gabriel Mendoza, CJM, quien subrayó la importancia de la familia en el proceso formativo de los seminaristas, destacando que la vocación florece en el terreno fértil de la vida familiar.
El momento central de la jornada fue la celebración de la Eucaristía, presidida por el Rector y concelebrada por el equipo de formadores de la casa. En la homilía se resaltó la misión de la familia como primera escuela de fe y cuna de las vocaciones.
Tras la misa, los participantes compartieron un almuerzo fraterno, ocasión para el reencuentro y la convivencia entre las familias, quienes intercambiaron experiencias y palabras de apoyo en un ambiente de cercanía y fraternidad. La jornada estuvo animada además por presentaciones musicales y momentos de recreación a cargo del talento de los seminaristas, lo que añadió un matiz festivo y familiar al encuentro.
El evento concluyó con un gesto de oración a la Sagrada Familia de Nazaret, pidiendo su intercesión para que bendiga a las familias presentes y siga suscitando santas vocaciones para la Iglesia.
El III Encuentro de Familias dejó un mensaje claro: la vida del seminarista no se comprende sin el amor, la oración y el acompañamiento de su familia, una verdadera escuela de humanidad y fe que sostiene el camino vocacional.